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Proyecto Minero Conga. Riqueza estimada: 11 millones 800 mil onzas de oro, 3.1 billones de libras de cobre y cantidad similar de plata. Yanacocha/Newmont pretenden destruir en 20 años lo que la naturaleza forjó en 15 millones; con el agravante del daño irreversible. Proyecto Conga es Inviable. ¡No debe ejecutarse!

martes 26 de abril de 2011

Etnocidio de Repsol a los pueblos aislados en Amazonia del Perú

Desaparecer en silencio
Marc Gavaldà
Rebelión, 24.04.2011
Los bloques petroleros 67 (de la francesa Perenco) y 39 (Repsol) son dos concesiones en Amazonia del Perú, al norte de la región Loreto, en la inaccesible frontera con Ecuador, que se superponen a una de las áreas de pueblos indígenas en aislamiento voluntario. Son pueblos que escaparon hace un siglo del genocidio de la fiebre cauchera aislándose en las zonas más remotas de la Amazonía. Un reciente informe de Survival Internacional publica 39 razones “que Repsol querría que no supieras” (1) donde se recopilan evidencias de la presencia de estos pueblos, así como el reconocimiento explícito de su existencia por parte del gobierno y la misma petrolera.
Desde hace años, la confederación indígena amazónica AIDESEP (Asociación Interétnica para el Desarrollo de la Selva Peruana, la organización indígena nacional) reclama que la región comprendida entre los ríos Napo y Tigre se declare intangible, iniciativa ya vigente en algunas zonas del Perú, así como en la vecina selva ecuatoriana. A pesar de la dificultad para conocer y nombrar a estos pueblos, éstos podrían ser los Taromenae, clan de la etnia huaorani, Pananajuri (etnia Arabela) y Taushiros. Se trataría de pueblos indígenas binacionales, que fluctúan entre Ecuador y los bloques 67 y 39, como el mismo gobierno de Ecuador ha reconocido, asignando incluso un monto presupuestario para tratar el tema de los pueblos aislados que transitan la región fronteriza.
Quiénes son los pueblos aislados
Los pueblos aislados son grupos indígenas sobre los cuales se tiene poca o ninguna información y que evitan mantener contactos regulares y pacíficos con la sociedad nacional, internándose en regiones de difícil acceso dentro los bosques tropicales (2).
Su supervivencia depende exclusivamente de los recursos del bosque, sin buscar acceso a los bienes materiales de la civilización occidental. En América latina existen alrededor de 100 grupos en aislamiento voluntario en 45 diferentes áreas de la Amazonía. Al menos 40 de estos grupos están en Brasil, 15 en Perú, 6 en Bolivia, 2 en Ecuador y uno en Paraguay (3).
Frágil supervivencia
Estos pueblos son extremadamente vulnerables porque no tienen resistencia o inmunidad a las enfermedades occidentales tan comunes como la gripe, la varicela, el sarampión y varias afecciones del sistema respiratorio. Los índices de mortalidad que se registran en los primeros años de contacto son del 40-60% de la población por epidemias.
Si el primer contacto se produce sin medidas preventivas ni protocolos de  atención médica, una parte importante de sus miembros puede morir, algo que ocurrió en la década de 1980 con el pueblo nahua, contactado por Shell durante las exploraciones del yacimiento Camisea.
Los intereses de Repsol-YPF en la región Napo-Tigre
El Bloque 39 fue se concedió en primera instancia también a Barret, pero posteriormente (2003) se transfirio a Repsol Exploración Perú (filial de Repsol YPF), asociada con la norteamerica Philips-Conoco. De 420.871 hectáreas iniciales se amplió a las 886.820 hectáreas actuales y ya se han realizado los trabajos de exploración sísmica (383 km al 2001). El año 2008, Alan Garcia, el actual presidente del Perú, "festejó" públicamente el descubrimiento de crudo en estas áreas.
Actualmente las áreas ya están en fase de explotación petrolera, con los proyectos de producción pendientes de la aprobación de los Estudios de Impacto Ambiental. Además existen planes para construir un oleoducto de 207 kilómetros por la compañía anglo-francesa Perenco que transportaría el crudo hallado por Repsol desde la Amazonia más remota.
La presencia de pueblos indígenas en aislamiento voluntario y su amenaza
La presencia de pueblos no contactados en el bloque 39 ha sido evidenciada por el estudio antropológico de AIDESEP "Estudio Técnico para la delimitación territorial de los pueblos indígenas en aislamiento en el curso alto de los ríos Curaray, Arabela, Nashiño, Pucacuro, Tigre y afluentes". En este estudio se recogen evidencias directas (casas, caminos, campos de cultivo, etc.) y testigos de colonos, militares e indígenas de poblaciones próximas. En un informe pagado por la misma Repsol a la Smithsonian Institution se recomienda a la compañía "analizar la información disponible sobre la posible presencia de grupos de aislamiento voluntario o no contactados en el Bloque 39 y que tome todas las medidas necesarias caso de que se confirmo su presencia".
La organización indígena local ORPIO publicó un informe en 2009 en el que recogía 23 declaraciones juradas que documentaban la existencia de indígenas no contactados en el Lote 39. Por otra parte Survival, calcula que al menos 75 personas han aprotado pruebas relacionadas con indígenas no contactados en el Lote 39 y sus proximidades.
Un ojo en Repsol
Desde hace dos años varias organizaciones se mueven paralelamente para evitar la entrada de Repsol en el Bloque 39. En 2010, 50 organizaciones internacionales firmaron un comunicado oponiéndose a los planes de la compañía. En Catalunya una red de organizaciones de defensa de los derechos indígenas dirigieron a su presidente otra carta, la cual fue contestada por los portavoces de la compañía alegando la inexistencia de pueblos basándose en la “ instalación de 10 trampas fotográficas (para una región de 800.000 hectáreas!) que sólo capturaron imágenes de mamíferos, entre ellos algunos primates”. Esta forma de tratar como fauna a los pueblos indígenas se contestó duramente en una carta en el semanario catalán Directa (4). Por otro lado, AIDESEP ya denunció el caso en 2009 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Federación Internacional de Derechos Humanos recomendó al gobierno peruano que no deje operar en el Bloque 39.
El pasado 15 de abril, en la Junta General de Accionistas, Antonio Brufau inició su presentación repasando satisfecho los resultados del pasado ejercicio, en el que la compañía obtuvo un beneficio de 4.693 millones de euros frente a los 1.559 millones del ejercicio anterior. El motor de la compañía sería, anunció sin titubeos, la exploración y perforación de nuevas zonas petroleras. En el cálculo no habrá contemplado la desaparición de los últimos pueblos aislados. Ellos no tienen voz, tampoco generan beneficios.
Notas:
(1) http://assets.survivalinternational.org/documents/596/si-repsolreport2011.pdf
(2) Definició de “indios isolados” a l Estatuto do Indio- Llei 6001, Art. 4º de Brasil
(3) BRACKELAIRE, V., Situación de los últimos pueblos indígenas aislados en América latina (Bolivia,Brasil, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Venezuela), Primer Encuentro Internacional sobre Pueblos, Brasilia, 2008
(4) “Repsol Ypf respecta als pobles aïllats”, La Directa 188 (10/06/2010).
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Aumento del precio del oro multiplica por seis la deforestación en la selva amazónica

Nueva Tribuna
Rebelión, 25.04.2011
La deforestación de la selva del Amazonas se ha multiplicado por seis en los últimos años como consecuencia de la subida del precio del oro, ya que esta situación ha llevado a los mineros a pequeña escala a explotar aún más la zona, según un nuevo estudio de la Universidad de Duke.
El trabajo, publicado en 'PLoS ONE', se basa en un combinado de imágenes captadas por satélites de la NASA durante los últimos seis años, además de en los análisis realizados acerca de los precios del oro y las importaciones de mercurio.
Así, se ha determinado que alrededor de 7.000 hectáreas de bosques vírgenes y humedales se han convertido en centro de minería entre 2003 y 2009 con un aumento dramático de la deforestación. "Existe una zona concreta en la que se ha extendido la práctica minera, pero también hay muchas áreas dispersas, pequeñas pero en expansión, que son más difíciles de controlar y que pueden desarrollarse rápidamente", ha explicado una de las colaboradoras del estudio Jennifer Swenson.
Swenson ha señalado que gran parte de la deforestación visible en las imágenes de los satélites ha sido causada por la minería no regulada, por los mineros artesanales que, según ha apuntado, es gente de clase social baja y de poblaciones marginadas.
"No hay una gran empresa minera detrás de este problema son mineros autónomos que suelen carecer de tecnología moderna, tienen un conocimiento limitado de los efectos de la minería en la salud ambiental o humana y no saben limitar la liberación del mercurio que usan para procesar el oro", apunta.
Según explica la investigadora, la mayoría de las minas de oro artesanal de la zona provienen de los depósitos aluviales de los cauces y llanuras del Amazonas. Los mineros asedian las riberas de los ríos y los bosques claros, con planicies de inundación, para buscar posibles depósitos de grava de oro y usan mercurio para procesar el mineral.
En este sentido, destaca que el mercurio contamina el agua del río y del suelo, y los estragos en el sistema nervioso de los mineros y sus familias también "pueden der graves".
Además, Swenson apunta que la minería de oro a pequeña escala es la "segunda fuente más grande de contaminación por mercurio en el mundo", sólo por detrás de la quema de combustibles fósiles. Del mismo modo, advierte que el mercurio de las minas artesanales "pueden viajar cientos de kilómetros en la atmósfera, en las aguas superficiales o asentarse en los sedimentos y ascender en la cadena alimentaria en peces, mamíferos salvajes que se alimentan de éstos y seres humanos".
Fuente: http://www.nuevatribuna.es/articulo/medio-ambiente/2011-04-20/multiplica-deforestacion-amazonas/2011042013064000832.html
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=127087

La fiebre del oro depreda Amazonía

La Primera, 22.04.2011
La deforestación en la Amazonía peruana ha aumentado hasta seis veces en los últimos años por la incursión de los mineros informales que, motivados por los altos precios del oro, no dudan en devastar la zona, según un estudio de la estadounidense Universidad de Duke.
En los sitios estudiados en el departamento oriental de Madre de Dios, unas 7,000 hectáreas de bosques vírgenes y humedales han sido arrasadas por la minería, mientras que la deforestación continúa en alza.
“Hay muchas áreas dispersas, pequeñas, pero en expansión de la actividad minera en Madre de Dios, que son más difíciles de controlar, pero pueden crecer rápidamente como los sitios que hemos seguido en el tiempo”, sostiene la profesora de Medio Ambiente de Duke, Jennifer Swenson.
La investigación, cuyos resultados fueron entregados al gobierno regional, combina imágenes satelitales de Madre de Dios captadas entre el 2003 y el 2009 por la agencia aeroespacial de Estados Unidos (Nasa), análisis económicos del precio del oro que en la actualidad supera los 1.400dólares la onza e importaciones de mercurio.
La explotación minera “es ahora claramente visible desde el espacio”, afirmó Swenson. Para la investigadora no hay una gran minería a quien culpar en la zona.
Son los cerca de 50,000 mineros artesanales del lugar los que, por su escaso conocimiento de normas medioambientales, echan al aire, suelo o agua el mercurio con el que procesan el oro. La minería informal es la segunda mayor fuente de contaminación con mercurio en el mundo, solo superada por la quema de combustibles fósiles, según Swenson. Este metal pesado puede viajar miles de kilómetros y expandir sus nocivos efectos en el sistema nervioso de peces y de los hombres que los consumen. “Prácticamente todo el mercurio importado al Perú se utiliza para la minería artesanal del oro y las importaciones han aumentado de manera exponencial desde el 2003, lo que está reflejado en el aumento de los precios del oro”, dijo Swenson.
Añadió que la solución puede estar en limitar las importaciones de mercurio. El gobierno peruano ha sostenido que la “minería salvaje” tiene que desaparecer, en alusión a aquella que se realiza sin tecnología y destruye y contamina el medio ambiente.
Sin embargo, sus esfuerzos no son suficientes para controlar esta actividad. Madre de Dios, el departamento menos poblado del país y con gran cantidad de población indígena, es un caso emblemático al sufrir por las consecuencias ambientales de la minería informal, que además acarrea problemas como la prostitución y la trata de personas, señala el informe, según el periódico La Región, de Madre de Dios.
En el 2009 se extrajeron 17,215 kilos de oro en Madre de Dios, departamento comprendido en un 93% por una zona de exclusión minera que no se respeta.
http://www.diariolaprimeraperu.com/online/nacional/la-fiebre-del-oro-depreda-amazonia_84526.html


Mercurio contamina la cadena alimenticia en Madre de Dios

Estudio confirma que mineral tóxico se halla en 12 especies de peces aptas para consumo humano
El Comercio, 23.04.2011
En febrero, cuando el Gobierno lanzó una operación militar contra las dragas auríferas que operaban en los ríos de Madre de Dios, las principales figuras de la Federación Minera de Madre de Dios (Fedemin) se opusieron con el argumento –entre otras razones– de que la “leyenda negra” de la contaminación con mercurio de las principales cuencas fluviales de la región había sido creada sin pruebas por el ministro del Ambiente, Antonio Brack.
Sin embargo, a los análisis previos que revelaron la alarmante contaminación con ese metal pesado se suman las conclusiones de un estudio hecho en julio del 2010 por el Centro Nacional de Salud Ocupacional y Protección del Ambiente para la Salud (Censopas), entidad que depende del Ministerio de Salud, el cual revela que se halló mercurio en 12 especies de peces de río que forman parte de la dieta regular de la gente en Madre de Dios.
Se trata de peces de las especies yuliya, sapamama, carachama, bocachico, bacalao, dorado, paco, chiuchiu, yahuarachi, chambira, corvina y zorro. Los niveles en las tres últimas incluso superaron la concentración máxima de mercurio permitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS): 0,5 partículas por millón (ppm). Así, la chambira tenía 0,7 ppm; la corvina 0,59 ppm; y el zorro 0,52 ppm.
PROBLEMA QUE SE EXPANDE
Según la directora general de Censopas, María Gastañaga, la presencia del metal en los peces prueba la contaminación de los ríos y el ingreso del mercurio en la cadena alimenticia.
Peor aún, el problema ya no solo afecta a las personas vinculadas con la actividad minera, pues se ha expandido a toda la población asentada en el área de influencia de las cuencas regionales. Prueba de ello es que las muestras de peces fueron tomadas en puertos de los distritos de Laberinto y Tambopata, ubicado a decenas de kilómetros de la zona de extracción minera.
“La contaminación con mercurio es acumulativa y sus síntomas [problemas dermatológicos y respiratorios, dolores de cabeza y de estómago, temblores, adormecimiento de piernas y brazos, etc.] pueden aparecer en años”, advierte Gastañaga. Es decir, se está gestando un grave problema de salud pública que se hará evidente en el futuro.
DAÑO DIRECTO
Sin embargo, los peces no son los únicos con altas concentraciones de mercurio, pues el mismo estudio de Censopas evaluó a 292 personas, de 5 a 60 años, del distrito de Huepetuhe, considerado el más golpeado por la minería aurífera en Madre de Dios.
El responsable de la investigación, John Astete, refirió que 231 de esas personas no tienen vinculación directa con la minería; sin embargo, el 36,4% mostró niveles de mercurio por encima del límite de referencia de la OMS: 5 microgramos de mercurio por litro de orina (5 µg Hg/l). Incluso el 1,3% superó los 50 µg Hg/l.
Entre la población vinculada con la minería, el 9,8% superó el límite de referencia para este grupo (35 µg Hg/l), mientras que el 3,2% mostró niveles entre 100 µg Hg/l y 500 µg Hg/l.
Gastañaga explicó que la gente que muestra los picos más altos de contaminación se dedica a quemar el oro amalgamado –llamado oro verde– para que pierda peso y gane concentración del metal precioso. La contaminación se produce porque el mercurio se evapora a los 12° Celsius. Esto explica por qué se halló alta concentración de mercurio en personas no vinculadas con la minería, pues sus viviendas colindan con los comercializadores que realizan la “quema”.
POSICIÓN DE AUTORIDADES
El alcalde de Huepetuhe, Gelman Villegas, dijo que la contaminación con mercurio no es novedad, pero sí lo es que la gente no relacionada con la minería también sufra estragos. Aseguró que comenzará a “presionar” a los comercializadores del metal para que no empeoren la ya insostenible situación de una localidad depredada desde hace décadas.
Comentario similar dio el presidente regional de Madre de Dios, José Aguirre, aunque aclaró que no conocía el estudio.
Plantean controlar la venta del metal
Aunque no hay una cifra exacta, se estima que cada año se vierten unas 30 toneladas de mercurio en las cuencas fluviales de Madre de Dios. El metal pesado es usado para lograr que el oro se precipite y separe del lodo extraído de los ríos.
Pese a ser una sustancia altamente tóxica e incluso degenerativa, en el Perú la venta de mercurio es tan libre como lo puede ser la comercialización de la sal.
María Gastañaga, directora general de Censopas, considera que la venta de este metal debería estar controlada, como se ha hecho con sustancias usadas para la ilícita producción de drogas. Precisó que la responsabilidad sobre este punto recae en el Ministerio del Interior.
Similar posición ha expresado en un informe la Universidad de Duke (EE.UU.), que recomendó al Gobierno Peruano poner controles para la importación de mercurio.
Especialistas como Mariano Castro Sánchez Moreno, abogado de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA), también se han pronunciado en este sentido, pues consideran que sería una forma inteligente de controlar la proliferación de la minería informal sin generar un mayor gasto.
CRONOLOGÍA: Agresiva destrucción de la naturaleza
[19/4/2009] Un informe de El Comercio revela la existencia de unas 2.800 concesiones mineras en Madre de Dios. Solo 16 de ellas cuentan con un estudio de impacto ambiental aprobado.
[17/3/2010] El Gobierno prohíbe el uso de dragas que sacan oro del lecho de los ríos y que luego arrojan sus desechos al agua.
[4/4/2010] En Puerto Maldonado la población inicia una huelga promovida por los mineros informales y artesanales en protesta por la prohibición de usar dragas. *
[19/2/2011]* Nueve dragas son hundidas en una operación conjunta entre las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional en la que participan unos 1.500 efectivos. Se organizan varias protestas y mueren dos personas.
[18/4/2011] La Federación Minera de Madre de Dios y autoridades regionales se reúnen para discutir un plan de formalización y reconversión de la minería.
http://elcomercio.pe/planeta/746881/noticia-mercurio-contamina-cadena-alimenticia-madre-dios_1

El río Amazonas empieza a desbordarse

El agua alcanzó varias casas de los distritos loretanos de San Juan, Belén y Punchana. El municipio de Maynas reporta 5,264 afectados.
Perú 21, 20.04.2011
La subida del caudal del río Amazonas empezó a causar inundaciones en Iquitos, la capital de Loreto, y sus alrededores. La oficina regional de Defensa Nacional indicó que se han presentado problemas en los distritos de San Juan, Belén y Punchana, donde el agua ha alcanzado varias casas y rebasan los puentes peatonales provisionales.
Robert Falcón, jefe de dicha dependencia, dijo que la cota del Amazonas llegaría a los 117.46 metros sobre el nivel del mar. La semana pasada había alcanzado su nivel crítico de desborde (117 metros), por lo que se estableció una alerta roja hidrológica.
El municipio de Maynas declaró en situación de emergencia a Iquitos, a fin de apoyar con alimentos y una reubicación temporal para los afectados, que sumarían 5,264.
La comuna también reportó que 10 vías de acceso están inundadas, 270 inmuebles están inaccesibles y que 130 familias serían reubicadas en las próximas horas. Hasta el momento, 70 familias debieron abandonar sus hogares.
http://peru21.pe/noticia/745716/rio-amazonas-empieza-desbordarse

El planeta devuelve el golpe

Por qué subestimamos a la Tierra y nos sobrestimamos
Michael T. Klare
Tom Dispatch
Rebelión, 18.04.2011
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
 Introducción del editor de Tom Dispatch
El pasado lunes, Yukio Edano, secretario jefe del gabinete, defendió la reacción del gobierno japonés ante el desastre nuclear en Fukushima, e insistió en que el complejo de la planta está en “una situación estable, hablando relativamente”. Es como la descripción oficial de 11.500 toneladas de agua vertida intencionalmente a las aguas del océano frente a Fukushima como “de bajo nivel de radioactividad” o “ligeramente radioactivas”. Es, claro está, solo “ligeramente” en comparación con el agua aún más radioactiva acumulada en la planta. Pero así son las cosas con las palabras descriptivas: todo depende del color del cristal con las que se mire, y el gobierno japonés no se ha mostrado mucho más deseoso que Tokyo Electric Power Company (Tepco), que dirige el complejo, de ver gran cosa cuando se trata de Fukushima.
El martes, el gobierno terminó por elevar el nivel de alerta de Fukushima en la escala de Eventos Nucleares Internacionales de 5 a 7 –“un accidente mayor”– la categoría más elevada, sólo utilizada previamente para el desastre nuclear de Chernóbil en 1986 (que causó una “zona muerta” de 39.000 kilómetros cuadrados en Ucrania). Aunque los funcionarios del gobierno se apresuraron a restar importancia a la comparación con Chernóbil, un responsable de Tepco presentó un comentario en el que trata siniestramente de cubrirse ante todas las posibilidades: “Nuestra preocupación es que la cantidad de filtración podría terminar por llegar a la de Chernóbil, o excederla”.
De hecho, en nuestro atontado planeta, nunca hemos visto nada parecido a lo que está pasando en Fukushima, no uno, sino cuatro reactores nucleares adyacentes, tres de los cuales parecen haber sufrido fusiones nucleares parciales, y varias piscinas de contención para combustible “gastado” (que en términos de radioactividad, es cualquier cosa pero no gastado) en diversos estados de suma urgencia. Mientras tanto, las semanas necesarias para llegar a controlar la situación han pasado a peligrosos meses, años, décadas e incluso un siglo de limpieza y recuperación. Se especula con el hecho de que parte del núcleo de un reactor, por lo menos, ya “ha filtrado de su vasija al fondo de [su] estructura de contención”, y cada acción para poner el complejo bajo algún tipo de control sólo parece crear, o amenaza con crear, otros problemas inesperados (como esa agua “ligeramente radioactiva”).
Mientras tanto, en medio de otras gigantescas réplicas del terremoto de 9 grados del 11 de marzo (con otras que posiblemente volverán a ocurrir durante años), el gobierno japonés ha estado ampliando lentamente la “zona de evacuación” (recientemente descrita por un visitante como una escalofriante “zona de la muerte… como un episodio de Dimensión desconocida [Twilight Zone] de Rod Serling combinado con El día de mañana/El día después de mañana [The Day After], una visión apocalíptica de la vida en la era nuclear”) alrededor del complejo. Recién esta semana comenzaron a avisar a mujeres embarazadas y niños que permanezcan fuera de ciertas áreas hasta 30 kilómetros de la planta. No es sorprendente, en vista de que en una pequeña cantidad de muestras del suelo tomadas fuera de la zona de 30 kilómetros –en un caso a 40 kilómetros de Fukushima– se ha encontrado cesio-137 (con una vida media de 30 años) a niveles que exceden los que, en Chernóbil, obligaron a los residentes a irse. Es posible que muchos de los cientos de miles de japoneses que vivían en esas áreas (y si las cosas empeoran, aún más lejos) nunca puedan volver a casa.
Pase lo que pase en Fukushima, ¿podría haber una advertencia más impactante de que nosotros, los seres humanos, nos hemos extralimitado y que nuestro planeta tiene una manera de imponer castigos por semejante arrogancia? Y hay que recordar que no se puede decir que los japoneses estén solos en esto. Después de todo, en EE.UU., por lo menos cinco reactores nucleares están situados en “zonas sísmicas propensas a terremotos”, según un informe reciente, que ni siquiera incluye el reactor de Indian Point construido sobre una falla sísmica a solo 50 kilómetros del centro de la Ciudad de Nueva York, mi ciudad de residencia.
Tal vez, como sugiere el colaborador regular de Tom Dispatch Michael Klare, autor de Rising Powers, Shrinking Planet, es hora de revisar la forma en que tratamos al planeta Tierra, antes de que sea demasiado tarde. Tom
El planeta devuelve el golpe
Por qué subestimamos a la Tierra y nos sobrevaloramos
Michael T. Klare
En su libro de 2010: Eaarth: Making a Life on a Tough New Planet, [Tierra, tratando de vivir en un nuevo planeta hosco] el erudito y activista ecológico Bill McKibben escribe sobre un planeta tan devastado por el calentamiento global que ya es irreconocible como la Tierra en la que solíamos vivir. Es un planeta, predice, de “polos que se derriten, de bosques que se mueren y de un mar creciente, corrosivo, barrido por vientos, acribillado por tormentas, abrasado por el calor”. Diferente del mundo en el cual nació y prosperó la civilización humana, necesita un nuevo nombre, de modo que le agregó un “a” en “Eaarth” [“i” en “Tiierra”, N. del T.]
La Tiierra descrita por McKibben es una víctima, una baja del consumo irrestricto de recursos de la humanidad y sus irresponsables emisiones de gases invernadero que modifican el clima. Es verdad, esta Tierra causará dolor y sufrimiento a los seres humanos a medida que los mares suban y las tierras de cultivo se marchiten, pero como la retrata, es esencialmente una víctima de la rapacidad humana.
Con todo mi respeto a la visión de McKibben, quisiera ofrecer otra perspectiva sobre su (y nuestra) Tierra: como una poderosa protagonista de pleno derecho y como una vengadora, en lugar de ser simplemente una víctima.
No basta con pensar en la Tierra como una víctima impotente de las depredaciones de la humanidad. También es un complejo sistema orgánico con muchas y potentes defensas contra la intervención externa, defensas que ya despliega con un efecto devastador en lo que respecta a las sociedades humanas. Y hay que recordar que el proceso no hace que empezar.
Para comprender nuestra situación actual, sin embargo, hay que distinguir entre las perturbaciones que reaparecen naturalmente y las reacciones del planeta ante la intervención humana. Ambas requieren una mirada nueva, así que comencemos por lo que la Tierra siempre ha sido capaz de hacer antes de que nos volquemos a las reacciones de Tierra, la vengadora.
Sobrevalorándonos
Nuestro planeta es un complejo sistema natural, y como todos los sistemas semejantes se desarrolla continuamente. Mientras eso sucede -continentes que se alejan, cordilleras que suben y bajan, modelos climáticos que cambian- los terremotos, erupciones, maremotos, tifones, sequías prolongadas y otras perturbaciones naturales vuelven a aparecer, aunque sea sobre una base irregular e impredecible.
Nuestros predecesores en el planeta tenían plena conciencia de esa realidad. Después de todo, las antiguas civilizaciones fueron repetidamente estremecidas, y en algunos casos desbaratadas, por semejantes perturbaciones. Por ejemplo, mucha gente cree que la antigua civilización minoica del Mediterráneo oriental se derrumbó después de una poderosa erupción volcánica en la isla Thera (también llamada Santorini) a mediados del segundo milenio a.C. La evidencia arqueológica sugiere que muchas otras antiguas civilizaciones fueron debilitadas o destruidas por la intensa actividad sísmica. En Apocalypse: Earthquakes, Archaeology, and the Wrath of God [Apocalipsis: terremotos, arqueología y la ira de Dios], el geofísico de Stanford, Amos Nur, y su coautora Dawn Burgess, argumentan que Troya, Micenas, la antigua Jericó, Tenochtitlán y el imperio hitita podrían haber terminado de esta manera.
Frente a recurrentes amenazas de terremotos y erupciones volcánicas, muchas antiguas religiones personificaron las fuerzas de la naturaleza como dioses y diosas y pedían complicados rituales humanos y sacrificios para apaciguar a esas poderosas deidades. Se pensaba que el antiguo dios del mar Poseidón (Neptuno para los romanos), también llamado “Agitador de la Tierra”, causaba terremotos cuando le provocaban o se enojaba.
En tiempos más recientes, hay pensadores que tienden a mofarse de nociones tan primitivas y de los gestos que las acompañaban, sugiriendo en su lugar que la ciencia y la tecnología –frutos de la civilización– ofrecen más que suficiente ayuda para permitir que triunfemos sobre las fuerzas destructivas de la Tierra. Este cambio en la conciencia se ha documentado de modo impresionante en el libro de Clive Ponting de 2007, A New Green History of the World[Una nueva historia verde del mundo]. Citando a influyentes pensadores del mundo post medieval, muestra cómo los europeos adquirieron una poderosa convicción de que la humanidad debía controlar la naturaleza y lo lograría, no al revés. El matemático francés del Siglo XVII René Descartes, por ejemplo, escribió sobre el empleo de la ciencia y del conocimiento humano para que podamos “…hacernos señores y dueños de la naturaleza”.
Es posible que este creciente sentido del control humano sobre la naturaleza haya sido realzado por un período de algunos cientos de años en los que puede haber habido menos cantidad de la usual de perturbaciones de la naturaleza que amenazaran a la civilización. Durante esos siglos la Europa moderna y Norteamérica, los dos centros de la Revolución Industrial, no presenciaron nada parecido a la erupción de Thera en la era minoica, o, de hecho, algo similar al doble golpe del terremoto de 9 grados y el tsunami con olas de 15 metros de altura que sufrió Japón el 11 de marzo. Esta relativa inmunidad contra semejantes peligros fue el contexto en el que creamos una civilización altamente compleja, tecnológicamente sofisticada, que en gran parte da por sentada la supremacía humana sobre la naturaleza en un planeta aparentemente quieto.
¿Pero es exacta esta evaluación? Los recientes eventos, desde las inundaciones que cubrieron un 20% de Pakistán y sumergieron inmensas zonas de Australia a los incendios inducidos por la sequía que quemaron vastas áreas de Rusia, sugieren otra cosa. En los últimos años, el planeta ha sufrido una serie de grandes perturbaciones naturales, incluido el reciente desastre del terremoto y el tsunami en Japón (y sus numerosas y fuertes réplicas), el terremoto de enero de 2010 en Haití, el terremoto de febrero de 2010 en Chile, el terremoto de febrero de 2011 en Christchurch, Nueva Zelanda, el terremoto de marzo de 2011 en Birmania, y el devastador terremoto-tsunami de 2004 en el Océano Índico que mató más de 230.000 personas en 14 países, así como una serie de terremotos, tsunamis y erupciones volcánicas dentro y alrededor de Indonesia.
Aunque no sea para otra cosa, estos eventos nos recuerdan que la Tierra es un sistema natural en permanente desarrollo; que los últimos cientos de años no representan necesariamente predicciones de los que quedan por delante; y que podemos, especialmente en el último siglo, habernos arrullado en un sentido de complacencia sobre nuestro planeta que es poco merecido. Más importante es que sugieren que podríamos –y subrayo podríamos– estar volviendo a una época en la cual aumente la frecuencia de la incidencia de semejantes eventos.
En este contexto, la demencia y la arrogancia con la que hemos tratado a las fuerzas naturales aparece fuertemente bajo el foco. Por ejemplo lo que sucede en el complejo de energía nuclear de Fukushima Daiichi en el norte de Japón, donde por lo menos cuatro reactores nucleares y sus contiguas piscinas de contención para combustible nuclear “gastado” siguen estando peligrosamente fuera de control. Obviamente, los constructores y propietarios de la planta no causaron el terremoto y el tsunami que crearon el peligro actual. Fue el resultado de la evolución natural del planeta, en este caso, del repentino movimiento de placas continentales. Pero son responsables de no haber previsto la catástrofe, por haber construido un reactor en un lugar en el que ha habido frecuentes tsunamis y por suponer que una plataforma de hormigón hecha por humanos podría resistir lo peor que la naturaleza puede provocar. Se ha dicho mucho sobre los defectos en el diseño de la planta de Fukushima y sus inadecuados sistemas de apoyo. Todo esto, sin duda, es vital, pero en última instancia la causa del desastre no fue de ninguna manera un simple defecto de diseño. Fue la arrogancia: una sobrevaloración del poder de la inventiva humana y una subestimación del poder de la naturaleza.
¿Qué futuros desastres nos esperan como resultado de semejante arrogancia? Nadie, en este momento, puede decirlo con seguridad, pero la instalación de Fukushima no es el único reactor construido cerca de zonas sísmicas activas, o que corre peligro por otras perturbaciones naturales. Y no se trata sólo de plantas nucleares. Consideremos, por ejemplo, todas esas plataformas petroleras en el Golfo de México que corren riesgo por huracanes cada vez más poderosos o, en caso de que los ciclones aumenten su fuerza y frecuencia, las plataformas de aguas profundas y super profundas cuya construcción se está planificando en Brasil para una distancia de hasta 290 kilómetros de su costa en el Océano Atlántico. Y pensando en los recientes eventos en Japón, ¿quién sabe cuánto daño puede infligir un gran terremoto en California? Después de todo California, también, tiene plantas nucleares ubicadas ominosamente cerca de fallas sísmicas.
Subestimando la Tierra
Sin embargo la arrogancia de este tipo sólo es una de las maneras mediante las cuales provocamos la ira del planeta. Mucho más peligroso y provocativo es nuestro envenenamiento de la atmósfera con los residuos de nuestro consumo de recursos, especialmente combustibles fósiles. Según el Departamento de Energía de EE.UU., en 1990 las emisiones totales de carbono de todas las formas de uso de energía ya habían llegado a 21.200 millones de toneladas y se calcula que, en 2035, aumentarán ominosamente a 42.400 millones, un aumento del 100% en menos de medio siglo. Cuanto más dióxido de carbono y otros gases invernadero descarguemos en la atmósfera, más cambiaremos los sistemas climáticos naturales del planeta y dañaremos otros recursos ecológicos vitales, incluidos océanos, bosques y glaciares. Todos son componentes de la estructura integral del planeta, y al ser dañados de esta manera, provocarán mecanismos de defensa: aumento de las temperaturas, cambios en los modelos de precipitación pluviométrica y aumento de los niveles de los mares, entre otras reacciones.
La noción de la Tierra como un complejo sistema natural con múltiples ciclos de retroalimentación fue propuesta por primera vez por el científico y ecologista James Lovelock en los años sesenta y planteado en su libro de 1979: Gaia: una nueva visión de la Tierra.  (Lovelock usó el nombre de la antigua diosa griega Gaia, personificación de la Madre Tierra, para su versión de nuestro planeta). En ésta y otras obras, Lovelock y sus colaboradores argumentan que todos los organismos biológicos y sus inmediaciones inorgánicas en el planeta están estrechamente integrados para formar un sistema complejo y autorregulador, que mantiene las condiciones necesarias para la vida, un concepto que llamó “La Hipótesis Gaia”. Cuando cualquier parte de este sistema se daña o se altera, afirman, las otras reaccionan tratando de reparar, o compensar, el daño con el fin de restaurar el equilibrio esencial.
Pensemos en nuestros propios cuerpos cuando son atacados por microorganismos virulentos: nuestra temperatura aumenta; producimos más glóbulos blancos y otros fluidos, dormimos mucho y desplegamos otros mecanismos de defensa. Cuando tienen éxito, nuestras defensas corporales neutralizan primero y finalmente exterminan a los gérmenes invasores. No es un acto consciente, sino un proceso natural, que salva la vida.
La Tierra reacciona ahora ante las depredaciones de la humanidad de manera semejante: calentando la atmósfera, sacando carbono del aire y depositándolo en el océano, aumentando las lluvias en algunas áreas y reduciéndolas en otras y compensando de otras maneras la masiva infusión atmosférica de dañinas emisiones humanas.
Pero es poco probable que lo que la Tiierra hace para protegerse contra la intervención humana sea propicio para las sociedades humanas. A medida que el planeta se calienta y los glaciares se derriten, los niveles del mar aumentarán, inundando áreas costeras, destruyendo ciudades y sumergiendo áreas agrícolas a baja altura. Las sequías serán endémicas en muchas áreas agrícolas que otrora eran productivas, reduciendo el suministro de alimentos a cientos de millones de personas. Muchas especies vegetales y animales esenciales para el sustento humano, incluyendo varias especies de árboles, cultivos de alimentos y peces, no podrán adaptarse a esos cambios climáticos y dejarán de existir. Los seres humanos podrían –y de nuevo subrayo que podrían– tener más éxito al adaptarse a la crisis de calentamiento global que semejantes especies, pero al hacerlo, multitudes probablemente morirán de hambre, enfermedad y las guerras que las acompañan.
Bill McKibben tiene razón: ya no vivimos en el planeta “acogedor, que considerábamos seguro, conocido antiguamente como Tierra. Habitamos otro sitio que ya ha cambiado drásticamente por la intervención de la humanidad. Pero no actuamos frente a una entidad pasiva, impotente, incapaz de defenderse de la trasgresión humana. Lamentablemente, conoceremos consternados los inmensos poderes de los que dispone la Tiierra, la Vengadora.

Michael T. Klare es profesor de estudios de Paz y Seguridad Mundial en el Hampshire College. Su último libro es Rising Powers, Shrinking Planet: The New Geopolitics of Energy (Metropolitan Books).
Copyright 2011 Michael T. Klare
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Fuente: http://www.tomdispatch.com/blog/175379/
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=126657

martes 19 de abril de 2011

El Ciam y la agenda Amazónica 2011-2016

Róger Rumrrill
La Primera, 18.04.2011
Los acuerdos y sobre todo los debates que han tenido lugar en la reunión del Consejo Interregional Amazónico (CIAM), en Tarapoto, entre el 4 y 6 de este mes, es el trazo de una suerte de hoja de ruta que seguirán los cinco gobiernos regionales amazónicos- Madre de Dios, Amazonas, Loreto, San Martín y Ucayali, en el quinquenio del 2011-2011 con el nuevo gobierno nacional que será elegido el 5 de junio próximo. El CIAM fue creado en el año 2007 por los gobiernos regionales amazónicos y sus líderes con el concurso del Consejo Nacional del Ambiente (CONAM), presidido en ese entonces por Manuel Bernales Alvarado.



Gobierno peruano abre puertas al ingreso de transgénicos


• El pasado 10 abril, fecha de las elecciones presidenciales, el Ministerio de Economía y Finanzas publicó el DS 012-2011, norma que recorta el presupuesto a los gobiernos locales y regionales.
• Conveagro hizo un llamado a las organizaciones agrarias, a los defensores del medio ambiente, al ministro Antonio Brack y en especial a los candidatos presidenciales Ollanta Humala y Keiko Fujimori, a pronunciarse por la derogatoria de esta norma que debe ser trabajada en consenso y con responsabilidad.

Sin soberanía alimentaria, no hay soberanía política

Asier Vega
Alternatiba
Rebelión, 18.04.2011
"Día Internacional de la Lucha Campesina"

El 17 de abril de 1996, la policía militar brasileña abrió fuego contra un grupo de manifestantes que participaban en una marcha convocada por el MST (Movimiento de los Sin Tierra de Brasil) en El Dorado dos Carajas, en la que se manifestaban por el reconocimiento de los derechos de los campesinos y campesinas. En total, 19 campesinos/as fueron asesinados/as, 69 sufrieron diversas mutilaciones, cientos fueron heridos/as y al menos 10 fueron ejecutados/as extrajudicialmente después de que fueran detenidos/as.
Ese mismo día, mientras sucedían tales funestos hechos, La Vía Campesina celebraba su 2ª Conferencia Internacional en Tlaxcala, México. Campesinos y campesinas de todo el mundo, declararon esa fecha "Día Internacional de la Lucha Campesina".
Quince años después, y como cada año, el 17 de abril sirve para que gente en todo el globo celebre la lucha de los campesinos y campesinas y de los pueblos rurales para sobrevivir y continuar alimentando al mundo. Acciones para defender un nuevo sistema alimentario basado en la soberanía alimentaria.
Pero, ¿Que sabemos de la soberanía alimentaria? ¿De dónde procede dicho concepto? ¿Qué significa?
El concepto de soberanía alimentaria fue desarrollado por La Vía Campesina, que agrupa a más de 150 organizaciones campesinas de 56 países, y fue llevado al debate público con ocasión de la celebración de la Cumbre Mundial de la Alimentación de 1996 en la sede central de la FAO (Roma). Desde entonces, dicho concepto se ha convertido en un tema mayor del debate agrario internacional, inclusive en el seno de las instancias de las Naciones Unidas. Fue el tema principal del foro ONG paralelo a la Cumbre Mundial de la Alimentación de la FAO en junio del 2002.
Como definición, la soberanía alimentaria es el derecho de los pueblos a definir su política agraria y alimentaria, a controlar su mercado doméstico, impedir la entrada de productos excedentarios a través de mecanismos de dumping , a promover una agricultura local, diversa, campesina y ecológica, que respete el territorio, entendiendo el comercio internacional como un complemento a la producción local. La soberanía alimentaria implica devolver el control de los bienes naturales, como la tierra, el agua y las semillas, a las comunidades y luchar contra la privatización de la vida, mantener el agua en su calidad de bien público para que se reparta de una forma sostenible, y la lucha contra los Organismos Genéticamente Modificados, para el libre acceso a las semillas. De ahí la necesidad de reformas agrarias.
La soberanía alimentaria no rechaza los intercambios y si la prioridad dada a las exportaciones, ya que el acceso a los mercados internacionales no es una solución para los campesinos. El mayor problema de los campesinos es la dificultad para acceder a sus propios mercados locales debido a los bajos precios en los que la industria agroalimentaria tasa sus productos.
Las políticas neoliberales priorizan el comercio internacional que va ligado a la búsqueda de un beneficio económico que no suele poner límites. Además, aquellas producciones agrícolas que tienen acceso a los mercados internacionales están controladas por las más poderosas empresas agro-industriales, beneficiando mayoritariamente las producciones de los países del Norte, que exportan alimentos de primera necesidad, y en perjuicio de los campesinos y campesinas de los países del Sur, que quedan relegados a exportar alimentos secundarios.
Las exportaciones de los países del Sur representan solamente un tercio de la oferta de los productos alimentarios en el mercado global, mientras que los países ricos del Norte exportan los dos tercios restantes. Para mas agravio, los países del Sur llegan al mercado internacional condicionados por la necesidad de afrontar su deuda externa, viéndose imposibilitados a mejorar su situación.
Queda claro que las condiciones del mercado internacional no son justas, ni lo podrán ser, mientras se consideren los alimentos como una mercancía, y no como un derecho humano. Además, basar la alimentación del Planeta en el Comercio Internacional significa una modificación de los patrones culturales de muchas comunidades a favor de una unificación de costumbres impuestas.
Por tanto, consideramos que la soberanía alimentaria ofrece un modelo alternativo al actual modelo agro-industrial. Un modelo basado en considerar la alimentación como un derecho humano básico, reclamar para todos los pueblos y estados el derecho a definir sus propias políticas agrícolas y poner en el centro de estas políticas a quienes producen los alimentos, que son los agricultores/as, granjeros/as y pescadores/as, así como a las personas consumidoras. Siendo la soberanía alimentaria un pilar fundamental en la consecución de la soberanía política.
Fuente:http://alternatiba.net/es/idazlanak/987/sin-soberan%C3%AD-alimentaria-no-hay-soberan%C3%AD-pol%C3%ADtica-alternatiba
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=126669


China: La huella verde del gigante asiático

Marwaan Macan-Markar
IPS
Rebelión, 18.04.2011
 Convertirse en líder de las economías bajas en carbono da a China nuevos bríos diplomáticos para las negociaciones que preceden a la 17 Conferencia de las Partes de Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 17), que se realizará a partir del 28 de noviembre en Durban.
La primera ronda de conversaciones climáticas previas, realizada entre el 3 y el 8 de este mes en Bangkok, puso de relieve la atención que está recibiendo la expansión de la economía verde de China, con los negociadores de esta potencia emergente enfrentándose a sus pares de Estados Unidos y la Unión Europea (UE), dos de sus adversarios tradicionales en las negociaciones de la ONU sobre el cambio climático.
Los gobiernos de naciones más ricas, que desde la revolución industrial son las principales emisoras de gases de efecto invernadero, tuvieron que aceptar el duodécimo plan quinquenal de China, que se reveló en vísperas de la reunión de Bangkok,
Este pilar fundamental de las políticas en el país comunista detalló una serie sin precedentes de iniciativas para crear una economía amigable con el ambiente.
"El plan quinquenal de China acaba de darse a conocer. Necesitamos felicitar a China por hacerlo", dijo Artur Runge-Metzger, principal negociador de la UE sobre el cambio climático, a los periodistas reunidos en Bangkok.
Pero "necesitamos ver cómo se implementarán esas medidas", agregó.
El plan tiene como objetivo central hallar soluciones, dijo Jonathan Pershing, quien presidió la delegación del gobierno estadounidense enviada a Bangkok.
"Éste es un problema que ningún país puede resolver por sí mismo", añadió.
Los negociadores del mundo en desarrollo evalúan de modo diferente el creciente dominio de China en el paisaje de las economías bajas en carbono, mientras se preparan para la próxima ronda de conversaciones climáticas de la ONU, que se celebrará a mediados de junio en Bonn.
"El surgimiento de China como líder en tecnologías limpias y los planes revelados para reducir su intensidad de carbono mediante el nuevo programa quinquenal vuelven más difícil a los países industrializados tomar por blanco a China en estas negociaciones", dijo un negociador de un país asiático que habló a condición de no revelar su identidad.
"Pekín no jugará según las reglas de Estados Unidos o la UE en estas conversaciones, ahora que está mostrando un mayor compromiso para abordar el cambio climático desde su posición ventajosa", explicó el diplomático a IPS.
"Veremos más de esto en Bonn y luego en Durban", afirmó.
Algunos analistas también han evaluado el perfil sin precedentes que las políticas de Pekín sobre cambio climático han dado a los planes sobre desarrollo del país para el periodo 2011-2015, donde los objetivos de reducir la intensidad del carbono se han detallado por primera vez, además de nuevas metas sobre desarrollo de energías renovables y eficiencia energética.
"Con la introducción del 12 plan quinquenal el 5 de marzo, vemos las muchas iniciativas políticas, nuevas, expandidas y fuertes, y los objetivos verdes planteados allí como claras evidencias de que las políticas bajas en carbono de China son las mejores del mundo", observaron analistas sobre cambio climático del alemán Deutsche Bank.
"Se espera que en los próximos 10 años China gaste 740.000 millones de dólares en productos de energía renovable", señaló este mes el China Daily, que se publica en inglés.
"Ya representa el 50% de las inversiones mundiales totales en energía eólica, y lidera al mundo en inversiones y desarrollo de energía solar", agregó.
De hecho, los nuevos objetivos de reducción de la intensidad del carbono, que buscan garantizar que las emisiones de carbono por unidades de carbono consumido en el país sean inferiores al 17%, en comparación con los registros de 2010, fueron una garantía que Pekín dio en la cumbre climática de Copenhague.
Allí, en diciembre de 2009 y ante los países que respaldaron la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, el gigante asiático fue retratado por algunos como un villano, por plantarse contra la presión del mundo industrializado para aceptar el documento final de la cumbre que impulsaban las naciones más ricas.
Ese año, China invirtió unos 34.000 millones de dólares en tecnologías verdes, casi el doble de la suma invertida en tecnologías similares en Estados Unidos, que se estima en 18.000 millones de dólares.
La "marea verde" de China está dificultando las cosas a los negociadores sobre cambio climático de los 37 países industrializados y la UE que, con excepción de Estados Unidos, son firmantes del Protocolo de Kyoto (1997).
El tratado internacional, único legalmente vinculante en el mundo y bajo el cual las naciones industrializadas han acordado reducir sus gases de efecto invernadero, son un pilar fundamental de la Convención Marco.
Para los negociadores occidentales, hay un hecho que sigue siendo preponderante: el 23% de emisiones de gases invernadero de China, que convierten al gigante asiático en el mayor contaminante mundial. Luego está Estados Unidos, con 20%, y que es el mayor emisor por persona de esos gases.
"En vez de cumplir sus compromisos para reducir los gases de efecto invernadero, los negociadores del mundo industrializado están trazando planes para debilitar el Protocolo de Kyoto, tomando por blanco a países como China", que no tiene obligaciones en el marco de este tratado, dijo a IPS Meena Raman, de Amigos de la Tierra Internacional.
"Se ha vuelto claro que en el camino a Durban las naciones industrializadas intentarán desregular el régimen internacionalmente vinculante de mitigación con un sistema de compromiso voluntario sin garantías", sostuvo.
La presión sobre China llega en un momento en que los países industrializados tienen que cumplir lo que prometieron en el Protocolo de Kyoto: reducir un cinco por ciento sus emisiones de gases invernadero (con respecto a los valores de 1990) para 2012, cuando expire la primera fase del tratado, y luego ir aumentando sus compromisos.
Por su parte, los negociadores de Pekín ya han desdeñado los esfuerzos de las naciones industrializadas para hallar alternativas al Protocolo, incluida una que aspira a atraer a China como parte de un nuevo régimen mundial en materia de cambio climático.
Fuente: http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=97988